Resulta gracioso comprobar los cambios en el mercado de las telefónicas
acaecido en los últimos meses. De monopolio hemos pasado a duopolio, de
ahí a oligopolio, para acabar en un "¡tonto el último!" que
ha marcado el comienzo de una guerra de precios absolutamente desenfrenada y que
parece no tener fin. De esa primera guerra se ha pasado a un segundo campo
de batalla, el del acceso gratuito a Internet, en el que se ha reproducido la
rivalidad entre telefónicas y también han entrado otras empresas a la caza y
captura del desventurado internauta. Con decir que en la batalla ha
entrado hasta el propio Conde Lecquio creo que se da una idea bastante
aproximada del absurdo al que hemos llegado.
Conclusión: para el internauta todo ha cambiado para seguir igual. Si,
las llamadas fuera de la ciudad son más baratas, ya sean a la ciudad vecina o
al país más remoto. ¿Y las llamadas urbanas? "¡Ah! No,
es que en las llamadas urbanas sólo opera Telefónica" ¿Pero bueno,
no había llegado ya la ansiada liberalización? "Si, pero ... bueno,
¿y ustedes de que se quejan, si ya les han puesto tarifa plana?"
Si, claro.
Y es que lo gracioso a lo que me refería más arriba es echar un vistazo a
la actitud de Telefónica, que de un tiempo a esta parte sufre de una
esquizofrenia galopante que es incapaz de disimular. Si, ustedes echen un
vistazo: Telefónica es la empresa abierta, la empresa del futuro y del
año 2000, que magnánimamente reduce sus tarifas para complacer a los usuarios,
cuya preocupación por los internautas le ha llevado a ofrecer internet gratis
para todos...
En la otra cara de la moneda, Telefónica es la empresa a la que le
gustaría conseguir una nueva subida de las llamadas metropolitanas que, rozando
el absurdo, pueden llegar a resultar en breve más caras que la
interprovinciales en determinados horarios de otras empresas. Es la
empresa que se ha aprovechado de forma lamentable de las reivindicaciones de los
internautas para poner en marcha la tecnología ADSL en una posición totalmente
monopolista a los precios que le ha apetecido.
Telefónica es una empresa monopolista, por mucho que nos vendan la otra
cara. Está dentro de su naturaleza, es parte de su esencia y
probablemente luchen hasta el fin por mantener sus muchos privilegios acumulados
a lo largo de los años. Su desmedido poder mediático contribuirá a que
los políticos mantengan esos privilegios y la situación seguirá así hasta
que la obliguen a cambiar
"Internet es el futuro, y cuanto más tarde llegue, mejor"
Alguien podrá decirme que este no es un buen lema para Telefónica.
Que si han ofrecido Internet gratis, que si han comprado el mejor buscador
hispano, que si van a lanzar el ADSL (que al fin y al cabo contribuirá a que
las empresas se conecten más a Internet) o que si van a poner en marcha nada
menos que Internet 2 en España (no quiero ni imaginarme que sucederá cuando se
comercialice el invento, porque como sea la misma historia...).
Pero nada más lejos de la realidad. Telefónica ha llegado tarde a
todas las citas. Ofrecieron Internet gratis cuando todos ya habían
anunciado sus ofertas, y lo hicieron de golpe y porrazo, sin avisar y para
minimizar el impacto de las ofertas de la competencia, que amenazaban con
llevarse clientes y acabar con el monopolio. Se lanzaron a comprar, a
golpe de talonario, el buscador Olé, y entraron en la distribución de
contenidos en Internet como lo han hecho todos los grandes grupos mediáticos,
con poca imaginación y buscando convertir a la Red en la nueva caja tonta.
El ADSL lo han lanzado cuando en media Europa ya había decenas de iniciativas
de tarifa plana por cable o ADSL y a precios muy inferiores a los ofertados por
Telefónica. Llegaron tarde porque no les interesaba, las llamadas locales
son el negocio de su vida, no tenía sentido quitarse de encima el sector "internauta".
Eso sí, una vez obligados por la opinión pública a lanzar una tarifa plana
encontraron la mejor excusa del mundo para lanzar un ADSL en condiciones
envidiables, con el apoyo del poder político y a precios muy sugerentes... para
su cuenta de resultados.
Y en cuanto a Internet 2, mejor no hablar de anuncios publicitarios...
Pero las maneras del monopolista están ahí, no hay más que comprobar la
actitud de Telefónica frente a los internautas, en ocasiones más de burla que
de otra cosa (recuerden al mono Aurelio), para darse cuenta de cuales son las
verdaderas opiniones de la empresa sobre Internet.
Personalmente, no entiendo el escepticismo de Telefónica ante la red de
redes, aunque algo me dice que Telefónica ve en la libertad de Internet una
amenaza más a su monopolio, en todos los ámbitos, incluido en el de las
llamadas telefónicas, en el que ya es posible realizar conferencias con una
calidad razonable a un bajo coste y evitando el peaje de las telefónicas.
La telefonía IP está llamada a revolucionar el panorama mundial de las
telecomunicaciones y la revolución de Internet no ha hecho más que comenzar.
¿Cuando "conectará" Telefónica?